Duarte de Ochoa está convertido en un archivo rodante, vivo, con un contenido que podría catalogarse letal para no pocos actores políticos; ese es uno de los motivos que explican las contemplaciones hacia su caso. La dispensa a la señora Karime para salir del país no fue concesión graciosa sino producto de arreglos entre cómplices; la protección a Tarek es quemante prueba, todo en base a un dinero que en vez de aplicarlo para la edificación de hospitales, para la compra de medicinas y equipo médico, para la construcción de infraestructura carretera, para impulsar al sector agropecuario, para la capacitación de cuerpos policiales, para el fomento y promoción turística, fue desviado para propósitos políticos o beneficios de grupo y personales. Así lo evidencian los audios difundidos, son una pequeña muestra de lo mucho que ignoramos.