Alberto Fujimori fue presidente de Perú 1990-2000, gobernó con mano dura a ese país de elevados retrasos sociales históricos, pero atropello la ley y enfrentó a poderosos intereses enquistados ancestralmente en el diagrama social peruano. Ya fuera del gobierno Fujimori fue acusado por crímenes de lesa humanidad, secuestro agravado y corrupción, por lo cual cumple condena de 25 años. El gobierno actual encabezado por Kuczynski está bajo la presión del Congreso compuesto cuya mayoría la forman elementos de Fuerza Popular, de inspiración fujimorista, y para desactivar la ingobernabilidad ha propuesto indultar a Fujimori. Ese anuncio provocó reacciones en contra en varias ciudades peruanas. “Esto no es un indulto, es un perdón médico, dice Kuczynski sin convencer a los inconformes, entre quienes están familiares de las víctimas de las masacres de Barrios Altos y de la Universidad La Cantuta, operaciones realizadas en 1992 contra a opositores a  Fujimori. Ahora Kuczynski está entre dos fuegos: Los Fujimoristas, por un lado y quienes repudian al ex presidente ahora preso.