¿Choque de trenes en el PRI? No, es una catarsis recurrente en ese partido cada vez que se encuentra en problemas, derivados de derrotas electorales que perturban su destino inmediato, y en esta ocasión porque su dominio territorial se ha reducido sustantivamente. Es la confrontación de grupos políticos al interior de las filas priistas, ajenas a cualquier buqué  ideológico pero plenos de pragmatismo. Se trata de restarle poder de designación al presidente de la república, de evitar candidato a la presidencia modo del grupo en el poder, pero, a su vez, acomodar las circunstancias para favorecer a la parte protestante. El resultado de la XXII Asamblea de agosto próximo determinará el futuro inmediato del PRI.