El Poder Legislativo es de una importancia vital para el equilibrio entre los Poderes de un gobierno, teóricamente representa la voluntad ciudadana y sirve de contrapeso a los dos poderes restantes, principalmente del Ejecutivo. Desafortunadamente en México la realidad ha demostrado históricamente la supeditación al Poder Ejecutivo federal y los gobernadores. Es elocuente el caso de Veracruz, en donde Duarte de Ochoa corrompió sin escrúpulo alguno a no pocos integrantes de la anterior legislatura, cuya obsecuencia aprobó sin el cambio de una coma todo lo que se les instruía, pecado por el que la judicatura federal aprobó recursos de inconstitucionalidad. A mayor abundancia lo testifica la aprobación acrítica de las cuentas públicas 2013-2014-2015, señaladas ahora con graves irregularidades.