La declaración del gobernador Yunes Linares acerca de vínculos entre algunos comunicadores y el crimen organizado no debe extrañar, pues Javier Duarte la insinuó abiertamente en Poza Rica, cuando expresó que iba a sacudir el árbol al unísono de aconsejar a los periodistas allí presentes se portaran bien; era obvio que estaba en antecedentes de algún caso de esa naturaleza. Esa “sacudida del árbol” tuvo consecuencias serias pues un periodista fue asesinado en aquella ciudad petrolera; ahora, es de inferirse que lo referido por el gobernador Yunes Linares, aun sin previa investigación ministerial, guarda firme sustento, que no fue un comentario aventurado sino producto de una información soportada en información de inteligencia.