Carlos Marín, Director de Milenio, escribe una interesante versión sobre la primera audiencia del caso Duarte de Ochoa, y revela una supuesta estrategia de la defensa: “… pidió las constancias de propiedad, lo que no solo no corresponde a esa etapa procesal, sino que, de exhibir la fiscal Martha Ramos esos documentos, por el dichoso ‘indebido’ proceso, habría abonado a la libertad del inculpado. La estrategia del defensor Marco del Toro fue ‘orillar’ al MP y convencer al juez de que el delito a imputar fuera peculado y no lavado de dinero y delincuencia organizada.  Por ‘peculado’ prácticamente habría sido puesto en libertad, ya que las propiedades que la PGR le atribuye al ex Gobernador no están a su nombre.  Del Toro intentó en varias ocasiones convencer que ese momento procesal era para una ‘litis’ (pleito judicial), pero el nuevo sistema prevé que esto se realice en el juicio oral, que quizá veamos… dentro de unos seis meses.” Entonces ¿se ha subestimado a los fiscales? Es hora que los estrategas políticos hagan su trabajo bien, porque soltar a Duarte sería históricamente imperdonable.