Atendiendo al más fácil de los expedientes, a causa de la falta de imaginación, la legislatura local reformó la Ley Orgánica Municipal para que los ayuntamientos veracruzanos tengan una Dirección de Fomento Agropecuario, pensando reactivar el ahora abandonado campo veracruzano. De quien haya sido la idea poco importa, tampoco extraña que no haya habido una voz en el Congreso para explicar lo inútil de esa medida pues nada se resolverá en el campo y solo engordará aún más la burocracia municipal. Esa función le corresponde a la Secretaría del Ramo, que por cierto en doce años nada ha hecho por el campo veracruzano, ¿piensan los diputados levanta dedos que lo hará una Dirección municipal? Bien dicen que cuando no sabes cómo resolver un problema, crea una Comisión.