Los magros resultados obtenidos por las autoridades, y que no corresponden a las millonadas de pesos aplicados en la persecución y condena de los criminales, está haciendo brotar sistemas de defensa vecinal como hormigueros en tiempo de lluvias, no sólo en Xalapa, sino en algunas regiones del país, lo que seguramente se verá multiplicado en los días por venir.

Ha sido exitosa en esta capital la determinación de los moradores de Las Fuentes, un fraccionamiento con alrededor de 3 mil familias, de constituir guardias nocturnas que efectúan rondines de la medianoche en adelante, y que han logrado abatir hasta cero los anteriormente frecuentes allanamientos y saqueos en las casas de la zona.

El ejemplo de Las Fuentes es seguido por la colonia Salud, donde los moradores son concretos: “Ratero que agarremos, lo lincharemos”, advierten, mientras que taxistas y viandantes fueron a las vías de hecho al detener y darle una tunda a un malandrín que intento asaltar este viernes a una joven en Ruiz Cortines y prolongación de la Villahermosa.

El Gobierno estatal, que es muy eficaz para operar elecciones, pero inútil cuando se trata de atender las demandas sociales, debería instrumentar con carácter urgente programas mediante los cuales capte estos esfuerzos y los canalice hacia un orden que fortalezca la vigilancia, antes de que los impulsos se desborden y los que resulten tundidos sean hasta los propios policías, como se han visto casos en algunas partes del país.