Viernes contemporáneo
Armando Ortiz

 

La verdad es que no necesitábamos ver los dibujos, garabatos y firmas de Javier Duarte de Ochoa para deducir que el señor está medio loco. Bastaba ver su mirada en las entrevistas que le hacían, bastaba contemplar su cinismo y desfachatez cuando afirmaba que él no se había robado ningún peso del presupuesto estatal; bastaba mirar su declaración 3 de 3 en la que no anotaba más propiedades que una casa de Infonavit que le heredaran y otra casa que le regalaron; bastaba con enterarse de lo que dijo cuando lo informaron que Moises Mansur lo tenía como heredero de cuantiosas propiedades. Duarte estaba enfermo, porque una persona sana es incapaz de hacer lo que él hizo. Sin embargo, si resulta interesante ver sus dibujos, que parecen salidos de una mente dislocada. Por supuesto no hay arte en ellos, son simples trazos que buscan una simetría atiborrada, pero al mismo tiempo laberíntica. Así era la mente de Javier Duarte. Sólo falta que en vez de cárcel lo quieran poner en un manicomio.

 

Sobre los tres periodistas señalados; eso se sabía desde semanas atrás

 

A nuestra redacción llegó hace unas semanas, un mensaje que debió llegar a varios medios de comunicación en donde se hablaba de al menos tres sujetos que supuestamente, siendo periodistas de algún medio de comunicación, estaban al servicio de alguna banda delincuencial. En el mensaje venía el nombre y la fotografía de los sujetos acusados, además del medio en que laboraban y la banda delictiva a la que servían. En Libertad bajo Palabra decidimos no publicar esa información por la razón de no poder ser verificada. Sin embargo, después de lo señalado por el gobernador, y después de lo que algunos medios mencionan, todo coincide. Como dice Notiver en su edición del lunes 3 de julio: “Hasta ahora sólo son tres “periodistas”, dos de nota roja de periódico impreso y uno de página caliente, están señalados por los malosos detenidos con pelos y señales en la averiguación y en manos de los federales… Dos son de Boca del Río y otro de Xalapa…”. Lo que llama la atención es que esa información llegó a la redacción de varios medios días antes de las detenciones que se dieron la semana pasada. ¿Qué va a pasar?

 

¿Y quiénes podrían ser los empresarios vinculados al jefe de los Zetas? Mussio Cárdenas nos da pistas

 

En su más reciente columna el periodista Mussio Cárdenas Arellano nos ofrece un panorama muy completo sobre los 11 años de impunidad que tuvo Hernán Martínez Zavaleta, alías el “H”. Once años durante los gobiernos de Fidel Herrera y Javier Duarte, 11 años en los que empresarios de la zona sur se prestaron como prestanombres para este delincuente. Uno de los tantos sujetos que Mussio Señala en su columna es Roberto Chagra Nacif. El gobernador Yunes Linares habló de esos empresarios y de algunos negocios que se utilizaron para el lavado de dinero. Sobre estos negocios señala Mussio Cárdenas: “Golden Bull es un gimnasio equipado con lo más moderno en aparatos y programas para acondicionamiento muscular y mejoramiento de la salud”. Su propietaria es la familia Martínez Mayo. Se ubica en un edificio propiedad del dirigente político y empresario, Roberto Chagra Nacif (…) Port House es un restaurant propiedad de Roberto Chagra, asociado con los empresarios Alejandro Matiano Molinar y Pepe España Quintero, inaugurado el 9 de septiembre de 2015”.

 

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