Crónicas urgentes
Por Claudia Constantino
24 de julio de 2017

 

Escándalos van y escándalos vienen, pero para Veracruz todo sigue igual. A diario hay muertos, levantados, ejecutados y mucho miedo. El tema de la seguridad pública es incomparable. Se han rebasado todas las cifras históricas, y superado con creces los peores índices. El gobernador mientras tanto, ya ha admitido que no puede cumplir su palabra “campañera” de corregir esta tendencia en seis meses porque “factores nacionales han intervenido”.

Antes de que amanezca tomamos la carretera que eventualmente nos llevará hasta Huayacocotla. Por su fisonomía, comida, bebidas, música, costumbres y geografía parece que estamos en Hidalgo y no en Veracruz. La carretera desde que comienza el estado de Veracruz está en pésimas condiciones.

Poco más de tres horas después llegamos de la CDMX a la cabecera municipal de Huayacocotla. Frente a la milenaria iglesia de amplio atrio frontal, se encuentra la placita muy pintoresca y recién remodelada. Es día de tianguis así que en las calles aledañas al mercado y la presidencia municipal, se acomodaron los tenderetes con frutas, hortalizas, quesos, carnes, barbacoa y todo tipo de enseres.

Hemos quedado de reunirnos con Fernando García Castillo, su presidente municipal, en el café El Grande. Platicamos de las elecciones recientes. Le confieso que aún no entiendo cómo pudo perder quien aseguraba darle continuidad al buen trabajo que ha hecho en tres años y medio de gobierno. De los 120 millones de pesos que debía ejercer de presupuesto en los cuatro años de gobierno, consiguió 400 millones gracias a sus gestiones en el ámbito federal.

Me da sus teorías. Concluyó que: Pudo pasar que la gente se confundiera, porque Fernando García Castillo ganó con las siglas del PRD, y la candidata que garantizaba la continuidad de su trabajo era del PRI. Muchos usaron la lógica que si el PRD había hecho tan buen trabajo había que volver a votar por él. Y olvidaron el día de la elección, que Fernado García siempre había sido priísta y una vez que ganó, lo volvió a ser.

Nunca abandonó al PRI. Y jamás militó en el PRD. Esta situación confusa llevó a muchos de sus paisanos a votar por el abanderado de la alianza PAN-PRD con la convicción de que “el PRD lo ha hecho bien con Fernando García Castillo”. Y no tomaron en cuenta otra cosa que la compra del voto que los operadores de la alianza PAN-PRD realizó en todo el municipio.

Dicen que compraron a los agentes municipales, compraron credenciales y voluntades al por mayor. Rebasaron descaradamente los topes de campaña. Y así, dinero en mano, lograron que el abanderado del PAN-PRD se hiciera de la victoria. Un hombre que no participó en el debate disculpándose públicamente explicando: “no estoy preparado para eso.”

El gobernador Miguel Ángel Yunes jamás ha estado en el municipio de Huayacocotla. Pocos son los municipios que visita fuera de su feudo: el corredor Veracruz, Boca del Río, Medellín, Alvarado. Obviamente se le ve en la obligada Xalapa, y en municipios grandes como Coatzacoalcos, Poza Rica y Orizaba o Córdoba.

Le pregunté a muchos sencillos habitantes de Huayacocotla si sabían quién era Miguel Ángel Yunes, la mayoría respondió que no. Algunos me dijeron “es ora el gobernador” y cuando les pregunté que si ¿alguna vez lo ha visto? Respondieron todos NO.

Les pregunté también ¿Qué le pediría usted si viniera para acá?

Pues medicinas y doctores porque el hospital no tiene nada. Y que arregle las carreteras para entrar y salir porque cuesta mucho trabajo. Me dijeron la mayoría. Ciertamente la única carretera, de las que los comunican, que ha sido rehabilitada en los últimos tres años y medio, se hizo con recursos del estado de Hidalgo.

La Comisión para el desarrollo de los pueblos indígenas los ha ayudado de manera importante para establecer albergues y llevar a cabo proyectos de electrificación rural. Le pregunto al presidente municipal ¿Cada cuánto ve al gobernador Yunes?

— No me recibe. Supongo que por razones políticas.

La misma suerte que corre Huayacocotla, la comparten la mayoría de los municipios veracruzanos. El gobernador está muy ocupado siguiéndole proceso a Javier Duarte, peleándose con su adversario político Andrés Manuel López Obrador, en visitas a la CDMX para posicionarse como presidenciable y en toda las urgentes labores de la campaña en favor del hijo que quiere dejar de sucesor.

¿Para quién gobierna Miguel Ángel Yunes?

Para sus intereses políticos y los de su dinastía.

Más suerte para la próxima, Veracruz. La vamos a necesitar.

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