En el universo político mexicano está comprobado que el político más crítico es el desempleado, aquel a quien la clase gobernante ha marginado y busca con sus críticas llamar la atención para ser incluido en la nómina; para este actor político de improviso comienza a ver defectos en el sistema y en el PRI, requieren reformas, dice. No los vio cuando fue diputado, senador o gobernador bajo las reglas que ahora critica, desde afuera de pronto está en contra del “dedazo”, exige piso parejo, pide elección abierta para elegir al candidato presidencial y no solo por unos cuantos (esos que no lo llaman); “ser parte del gabinete federal no debe ser excluyente, pero tampoco un requisito para postularse. Así lo ve González Kuri, ex gobernador de Campeche, obviamente desde la banca.