Por alguna razón, el ayuntamiento xalapeño emprendió la “remodelación” de la calle más anchurosa del centro xalapeño quizás tomando como base el silogismo: “si las calles de Xalapa son estrechas ¿por qué Enríquez tiene que ser más ancha y provoca la asimetría? Y ¡Zas! Para resolver esa incongruencia, manos a la obra destina un cuantioso recurso público, que bien podría solucionar problemas en colonias periféricas, para hacer aún más complicado el tráfico vehicular en el centro citadino. Bien haría el alcalde en atender el comentario ciudadano respecto de esa obra que sotto voce es calificada de manera negativa.