Si bien la anular una elección es competencia del Tribunal Electoral y no del Instituto Nacional de Elecciones (INE), a esta instancia le corresponde aportar los elementos necesarios para que así se resuelva. En ese sentido parece ir la elección de gobernador en Coahuila y algunos municipios en la entidad veracruzana bajo el supuesto de excederse en los topes de campaña. Si se anula en Coahuila no sería la primera ocasión pues encuentra antecedentes en el 2000 cuando anuló en Tabasco la elección de Manuel Andrade, quien ganó en la reposición; y en 2003 y 2015 en Coahuila por comprobarse la intervención del gobierno en la elección. Pero sin duda anulará una o más elecciones municipales en Veracruz, para calentar el brazo y tenerlo listo por si se requiere en 2018.