Ayer, Emilio Ruz Ávila dio su último suspiro antes de emprender el viaje hacia lo desconocido, ya en eso nos lleva ventaja. Hombre dedicado al servicio público su más reciente encomienda la desempeñó al frente del Instituto de Pensiones en el sexenio de Alemán Velasco con singular muestra de honestidad. Emilio Ruz Ávila formó parte de una generación de destacados veracruzanos del Puerto de Veracruz, todos egresados de la Universidad Nacional de México: Jaime Baca Rivero, Juan Maldonado Pereda, entre ellos, quienes ya iniciados en cargos públicos del orden federal forjaron ilusiones en torno a la pre candidatura de Arturo Llorente González al gobierno de Veracruz en 1968. Gran generación de veracruzanos útiles, honestos, ejemplares, sin duda, cuya vida ya se ha transfigurado. Buena resignación a sus familiares, porque Emilio cumplió a cabalidad el derrotero asignado por la energía siempre viva.