Tras la muerte de Felipe de Jesús Pérez, el personaje apodado El Ojos, allá en Tláhuac de la Ciudad de México, mucho se ha difundido sobre el posible involucramiento del Delegado, Rigoberto Salgadp Vázquez, cuyos antecedentes inclinan a la sospecha. Pocas horas habían transcurrido del abatimiento del capo cuando, más como excusa que como queja, el Delegado exclamaba que nadie le había avisado del operativo, ¿ignorancia de cuanto ocurría o complicidad por omisión? Más preguntas que respuestas, como la existencia de mototaxis en esa Delegación, su operativo de distracción durante el cerco contra Pérez Luna y durante el sepelio, los vínculos del hermano de Rigoberto Salgado con la organización de esa modalidad de taxis, etc. Si anda en cuatro patas, ladra, saca la lengua cuando siente calor, y es noble, ¡es un perro!