Si el ahora presidario Javier Duarte de Ochoa pretende fincar su defensa sobre el débil argumento de terceras personas inculpadas que lo involucran se llevará una desagradable sorpresa cuando conozca a detalle lo que cada una de esas personas, la mayoría ex colaboradores suyos y prestanombres ha confesado ya tras las rejas o a punto de ser recluidos. “No aparece mi nombre en ninguna de las escrituras y no soy ejidatario ni pienso ser ejidatario de ninguna parcela de mi país”, asegura Duarte de Ochoa, seguramente aconsejado por su defensa jurídica, pero las pruebas son tan contundentes que, reconociendo que no es tullido mental, ya estará ubicando el hospital donde purgará su condena, en caso análogo con Elba Esther Gordillo, Andrés Garnier, César del Ángel y muchos más, pero antes, el show.