Coatzacoalcos- 2017-07-1015:23:48- Luz Magnolia Rodríguez/ A más de dos meses de que fue inaugurado el Túnel Sumergido, la ola de saltos continúa en las zonas aledañas a ese sector, donde los más afectados son los peatones, en su mayoría vecinos de la colonia Esfuerzo de los Hermanos del Trabajo.

Y es que no son policías de la Marina los encargados de vigilar la avenida general Anaya entre Carranza y Colón, son policías privados, quienes realizan los rondines.
Jaime Domínguez Robledo, vecino del sector, señaló que en promedio se registra un asalto diario a transeúntes.

“Los policías no traen con que defenderse, son privados, no usan armas, a veces somos los mismos vecinos quienes tenemos que auxiliarlos púes no traen ni radio”, dijo.

Como don Jaime, otros vecinos del área del túnel dicen que los delincuentes que merodean el sector no respetan que sus víctimas sean ancianos, mujeres o jóvenes.

“Con tal de robar el celular, la cartera o la bolsa del mandando atracan a las personas”, refirió una mujer que no quiso dar su nombre.

Al preguntar si han denunciado los asaltos ante la autoridad, la respuesta es que nadie se atreve a denunciar ya que “no detienen a los ladrones”, dicen.

La caseta de policía que el Ayuntamiento prometió a los vecinos para evitar atracos con la colocación del muro de acceso o salida del túnel, no ha sido concluida.

Lo mismo ocurre con otra presunta caseta que se instalaría en el camellón del la calle Carranza, de frente al muro del mismo túnel.

ESCASA ILUMINACIÓN

Durante las noches, las calles General Anaya de Venustiano Carranza a Cristobal Colón y de Cristobal Colón a Venustiano Carranza, lucen con iluminación a medias ya que están alumbradas por las lámparas del túnel.

PARQUE ABANDONADO

Don Jaime Domínguez, refirió que el parque que fue construido sobre el túnel, donde antes estaba el parque Quetzalcoalt, también carece de suficiente iluminación.

Las lámparas que fueron colocadas apenas y alumbran y hace unas semanas los vecinos encontraron una culebra.

Por su fuera poco el mismo parque está enmontado, los árboles que fueron plantados están secos, el pasto inundado por las últimas lluvias y los juegos lucen rotos.

NADA DE LA ASEGURADORA

Sobre el pago por los daños sufrido durante la construcción de la obra, las 48 familias siguen en espera de que aparezca la aseguradora que les pagaría los daños, ya que tras el último ofrecimiento ocurrido en junio pasado nadie más se ha presentado.

“El presidente Caballero ya no nos quiso recibir, su secretario dijo que no podía recibirnos”, refirió el mismo entrevistado.

AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO