No favorece a la construcción de un Frente Amplio Opositor el fácil argumento de formarlo para sacar al PRI del poder, porque pecaría del puramente pragmático “quítate tú para ponerme yo”, y tampoco debiera ser herramienta para impedirle el paso al proyecto de López Obrador. La intención requiere de un proyecto sólido con propósitos sociales, económicos y políticos para transformar al Sistema Político Mexicano; el quid radica en si quienes lo pretenden integrar logran concebir un proyecto integral, en quién encabezará la candidatura, en cómo en caso de ganar se compondrá el equipo de gobierno,  son elementos difíciles de reunir en el corto plazo que darán al traste con ese propósito.