Según reportes periodísticos que obran en el historial del túnel sumergido bajo el rio Coatzacoalcos desde su concepción hasta su inauguración, ha sido una de las obras más polémicas del docenato encabezado por Fidel Herrera Beltrán y su discípulo Javier Duarte de Ochoa. En la cronología de esa obra de inspiración Kafkiana figura un sinnúmero de auditorías, reportes de irregularidades al por mayor, desfase en tiempo y dinero, de tal manera que ese expediente es voluminoso y segrega corrupción por doquier. Por tal motivo extraña que el coordinador de la bancada de Morena en el Congreso local esté proponiendo una “auditoría integral” a esa obra, cuando lo que debiera hacerse es una revisión serie del expediente y formular las denuncias correspondientes.