Al pie del quinto cerro
Por Dora María Hernández Guevara
14 de julio de 2017

El siglo XXI presenta grandes desafíos en materia de agua en todo el mundo, en especial para las ciudades que presentan un crecimiento demográfico y su territorio se expande sin control. En México durante el siglo XX se produjo una gran urbanización, las ciudades crecieron y aún en la actualidad continúa la migración de personas de las zonas rurales a las ciudades, más de 7 de cada 10 personas viven en localidades urbanas (INEGI, 2010).

La ciudad de Xalapa no ha sido la excepción en su proceso de urbanización con todo y las complejidades que derivan.  En la actualidad se demandan mejores servicios y por lo tanto la eficiencia y transparencia en su gestión y operación se vuelven inherentes.

Como toda ciudad Xalapa requiere de agua, alimentos y energía, pero también genera importantes volúmenes de desechos contaminantes al medio ambiente, los cuales deben mitigarse para no contaminar más el entorno.

El agua es uno de los recursos naturales que no solo es vital para la vida y la salud, también ha sido la clave del desarrollo en Xalapa, pero hoy empezamos a ser testigos de algunos indicadores preocupantes que no debemos soslayar y que tienen que ver con el clima, lo  que le estamos haciendo al medio ambiente y la falta de infraestructura urbana de calidad.

Xalapa está ubicada entre dos cuencas, Actopan y Antigua,  en la región hidrológica Golfo Centro clasificada en su grado de presión hídrica: sin estrés, ya que la precipitación pluvial media anual es entre a 1436 a 1587 mm al año. Sin embargo; cuando de agua urbana se trata y en especial de agua potable, paradójicamente en algunas de sus colonias y fraccionamientos ya se sufre de escasez, lo que lleva a pensar que bien podríamos estar siendo testigos de los primeros indicadores de un futuro dónde empecemos a sufrir mayores problemas de abasto.

Se estima que por las actividades humanas la temperatura global del planeta seguirá en aumento, lo que modificará el ciclo hidrológico en todas las regiones del mundo, por consiguiente los periodos de lluvia, estiaje, sequías y olas de calor incrementarán su intensidad tendiendo a ser cada vez más devastadores, sin dejar de un lado otra probable consecuencia: que tanto las fuentes superficiales como las subterráneas se verán afectadas en su cantidad y en su calidad.

No estamos preparados para enfrentar los desafíos que impone un cambio climático en una ciudad como Xalapa, con una urbanización desordenada, sin planeación de largo plazo.  Sin duda son muchos factores los que deben considerarse para empezar a crear estrategias encaminadas hacia una futura seguridad hídrica, entre ellos el realizar estudios locales y regionales para hacer proyecciones climáticas que conlleven a la planeación de medidas y políticas públicas de adaptación y mitigación de acuerdo a los escenarios probables. Dentro de la mitigación está todo lo que pueda hacerse para disminuir contaminantes, para mantener las zonas verdes, la biodiversidad y el equilibrio hídrico de las cuencas, y sin duda la gestión con eficiencia de los servicios públicos y del agua urbana. En lo que respecta a las estrategias de adaptación es contar con infraestructura y construcciones más resistentes sobre todo en los lugares de alta vulnerabilidad.

Como reflexión expongo a continuación un conflicto que permanece latente y algunos cuestionamientos derivados de escenarios que si bien por el momento no ocurren pueden ser probables.

Más o menos el 60 por ciento del agua que llega a Xalapa, proviene del Río Huitzilapan  cuyo punto de captación es en la presa del mismo nombre que está ubicada en el estado de Puebla y que es nuestra principal fuente de abastecimiento. Más de una vez esta presa ha sido tomada por pobladores de esa zona que demandan apoyos al ayuntamiento de Xalapa, quienes han llegado a argumentar que el agua les pertenece. El hecho que se paga la concesión de agua a la CONAGUA no les importa, ellos solo toman la presa, la cierran para que sean atendidas sus exigencias. En esos conflictos hemos resentido lo que implica un desabasto.

En el imaginario que por los efectos del cambio climático con las inherentes alteraciones del ciclo hidrológico disminuya o aumente el caudal del río desproporcionadamente en épocas de sequía o lluvia  ¿Qué va a pasar en Xalapa ante el desabasto del agua que se capta en esta presa?… Porque les comento, que no solo la disminución del caudal propicia un desabasto de agua, también cuando por efectos de un caudal intenso provocado por las lluvias se tenga que cerrar la presa para evitar contaminación o que rocas, troncos o todo lo que acarrea una avenida intensa fracture la infraestructura de captación, también si se genera un deslave que fracture las líneas principales. Un daño estructural de la presa o líneas de conducción puede repararse, pero si la fuente sufre un desequilibrio de tal magnitud que disminuya su aporte de agua  ¡Ya imagino el caos!

En los escenarios dónde: en Xalapa no se realicen obras de adaptación para contrarrestar los efectos del cambio climático,… en el que no se preserve o se cuiden las cuencas que nos proporcionan servicios ambientales entre ellos el agua,… si no se construye más infraestructura hidráulica,… si no logramos una cultura de corresponsabilidad y participación ciudadana,…  ¿Qué le espera a Xalapa que depende del agua para su desarrollo?… ¿Qué le espera a la salud de sus habitantes?… ¿Se imaginan una Xalapa con un porcentaje menor de agua?… reflexionemos y hagamos lo que de nuestra parte es posible como ciudadanos corresponsables. Los costos económicos y sociales no los abordo en esta entrega pero sería importante sus estimaciones.

Sin duda, una vez instalado el próximo ayuntamiento tendrá que hacer una evaluación profunda de la problemática y evitar que personas inexpertas y sin conocimientos vengan a empeorar las cosas, los nuevos desafíos del presente siglo XXI, son en torno a una tendencia de mayor urbanización, con la que se requerirá más agua, mientras por otra parte seguirá incrementándose la temperatura global del planeta. Lo anterior conforma un contexto dónde los conflictos por el agua serán cada vez mayores.

Algo ha cambiado en el tiempo aquí,  AL PIE DEL QUINTO CERRO.