Para elaborar diagnósticos precisos se utilizan estadísticas con fórmulas cuyas cifras obtengan precisión y refleje fielmente la realidad, pues serán fundamento para diseñar programas y estrategias de gobierno; allí es en donde al gobernador Yunes Linares le asiste la razón cuando explica que “los delitos deben ser medidos en relación a la cantidad de habitantes…”. Sin embargo, para la vivencia cotidiana de los veracruzanos el problema de la inseguridad lamentablemente no se reduce a estadísticas, sino a la zozobra que embarga a la población de Veracruz. Nadie puede ocultar el sustancial incremento de los delitos de alto impacto, de la misma manera en que nadie podría asegurar que es un fenómeno nacido en el actual gobierno, pero queremos paz y tranquilidad,  un ayuno que perdura ya por más de doce años. ¿Podrá el gobernador abatir los índices delincuenciales a 16 meses de concluir su mandato?