Por si acaso…
Por Carlos JesúsRodríguez Rodríguez
09 de agosto de 2017
*El prematuro solitario de Palacio
*Hasta Chong ocultó caso Julión

LA MAÑANA de este miércoles, la fotografía que el Presidente Enrique Peña Nieto se tomó con el Gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello, y con el cantante de origen chiapaneco, Julión Álvarez -cuando el lunes pasado recorrían en lancha el contaminado Canal del Sumidero-, fue sorpresivamente borrada de la cuenta de Twitter del jefe de las Instituciones del Estado, muy a pesar de la admiración que le dispensa al intérprete de banda de quien dijo el pasado 26 de Marzo de 2015: (https://www.youtube.com/watch?v=o8pfTNcugtQ ) “Julión es un gran ejemplo para la juventud mexicana”. Nadie se explicaba, por lo tanto, semejante actitud presidencial, sobre todo cuando dos días antes se les vio sonrientes y quitados de la pena con motivo del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, fecha que Peña aprovechó para viajar a Chiapas donde encabezó un evento indígena y realizó recorrido para, posteriormente, twittear: “Hoy visité por primera vez el Cañón del Sumidero, un espectáculo natural impresionante, acompañado de los chiapanecos @julionalvarez y Don Marco Antonio Hernández, prestador de servicios turísticos de la zona. Una fuerte lluvia nos agarró en el camino, pero la vista valió la pena. Gracias al Gobernador @velascom_ por su hospitalidad”.

CON TODO y ello, Peña Nieto ordenó bajar la fotografía que había ganado buena cantidad de seguidores con comentarios, mayoritariamente, positivos, aunque algunos realmente críticos, pero al filo del mediodía las dudas fueron despejadas. No, de ninguna manera el Presidente tuvo desavenencias con su admirado Julio César Álvarez Montelongo, mejor conocido como Julión Álvarez que, por cierto, vacaciona en su fastuoso rancho ubicado en el sureste mexicano y, mucho menos con el Gobernador Velasco Coello. Lo que sucedió, realmente, es que el mandatario nacional fue informado muy temprano por la Oficina de Control de Bienes de Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos (OFAC, por sus siglas en inglés) que tanto Rafael Márquez Álvarez, el capitán de la selección mexicana de futbol con más títulos internacionales ganados, como Julión Álvarez Montelongo, cantante de música banda, fueron incluidos en la lista de individuos que actúan como prestanombres o testaferros del narcotráfico por parte del vecino País, que incluyó en las investigaciones a nueve empresas del futbolista y 3 del interprete, además de 20 personas y compañías, en su mayoría del Estado de Jalisco.

DE LA investigación estadunidense y su conclusión estuvo enterada, en todo momento, la Procuraduría General de la República, ya que recibió la colaboración de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda, según afirman altos funcionarios del Tesoro norteamericano y, sin embargo, nadie advirtió al Presidente Peña Nieto de lo que estaba ocurriendo, y acaso por ello se exhibió en fotografías recientes con Álvarez Montelongo a quien se acusa, junto con Rafa Márquez de ser socios del presunto narcotraficante Raúl Flores Hernández o de sus hijos, quienes son acusados de venta de enervantes al otro lado de la frontera, por lo que son reclamados a territorio nacional.

ACLARA EL tesoro estadounidense que la inclusión de ambos –futbolista y cantante- en la lista de individuos que actúan como prestanombres o testaferros del narcotráfico es un procedimiento civil y no penal, y aunque no implica persecución judicial de inmediato, tampoco, la excluye, pero sí contempla la cancelación de visas, el congelamiento de todas las cuentas y propiedades que tengan en los Estados Unidos y la prohibición para toda empresa estadounidense de hacer cualquier tipo de negocios o transacciones con ellos o con las empresas relacionadas. Según la oficina del tesoro, “desde hace muchos años y hasta la fecha, Márquez y Julión han colaborado con Raúl Flores Hernández para limpiar dinero de organizaciones delictivas”, capo que fue detenido en México, el pasado 20 de julio, por los delitos de Delincuencia Organizada, operaciones con recursos de procedencia ilícita, posesión de arma de fuego y cartuchos reservados para uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea, y actualmente está en proceso de extradición a Estados Unidos, donde tiene dos acusaciones penales por tráfico de cocaína y lavado de dinero.

Y DE todo eso estaba enterada la PGR pero nadie, ni funcionarios de la dependencia ni el Estado Mayor Presidencial ni el Centro de Investigación para la Seguridad Nacional (Cisen), vaya, ni el propio Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong –responsable de la seguridad nacional- enteraron al Presidente Peña previo a su visita a Chiapa de Corzo, donde acudió a los festejos del “Día Mundial de los pueblos indígenas” para, posteriormente, ser invitado por el gobernador Manuel Velasco a recorrer el Cañón del Sumidero en compañía de Julión Alvarez, por lo que esta mañana, al enterarse de los acontecimientos –y sabiendo cómo es Donald Trump de impertinente-, ordenó borrar la imagen tomada y subida a su cuenta de Twitter, en tanto Presidencia de la República ha decidido guardar silencio en torno al caso.

AUN SE recuerda cuando en Mayo de 2012, el entonces candidato presidencial, Enrique Peña Nieto aseguró que

Javier Duarte, Roberto Borge y César Duarte (entonces, gobernadores de Veracruz, Quintana Roo y Chihuahua, respectivamente) constituían “el nuevo rostro” del PRI, sin que nadie le advirtiera que el trio de mandatarios ya traían una larga cola desde que sirvieron a sus antecesores. Cinco años después, Duarte de Ochoa y Borge Angulo se encuentran presos por delincuencia organizada, operaciones con recursos de procedencia ilícita, peculado y corrupción, mientras que Duarte Jáquez enfrenta orden de aprehensión por hechos similares, y acaso en ese tiempo no estaba obligado a saber del todo quién es quién, pero ahora, como Presidente de la República, cuando debería ser el hombre más informado del País, las instancias de seguridad, procuración de justicia, inteligencia y gobernación le regatean la información y, tácitamente, lo ponen en ridículo y a merced de los norteamericanos, sobre todo de cara a la Asamblea Nacional del PRI –su partido- y de la selección y elección de quien será su sucesor en el 2018, errores que, definitivamente, deben ser castigados. Peña, se convierte así, muy temprano todavía, en el solitario de Palacio, y no deseamos pensar que alguien busque debilitarlo de cara a lo que viene en aras de beneficios de grupo. OPINA carjesus30@nullhotmail.com