El alcalde xalapeño inició y seguramente concluirá la obra de remodelación de la céntrica calle Enríquez, ese despropósito incluye la reducción de un carril cuyas consecuencias son fáciles de predecir pues complicará aún más el tránsito vehicular por ese lugar ¿cuál es la razón? se ignora, que no sea el arbitrario autoritarismo de hacer obras sin consultar a la población, o bien, después de “consultarla” hacer caso omiso de la oposición ciudadana. Esa es solo la voluntad de una autoridad, a la que una ciudadanía bien concientizada pudiera ponerle alto; en lo que a esta obra se refiere, como siempre a toro pasado protestarán los “reivindicadores” pidiéndole a la nueva autoridad deshacer el entuerto que bien pudo haber sido evitado a tiempo evitando un gasto innecesario de recursos buenos para obras prioritarias, no de ornato.