No fue poco el daño causado a los veracruzanos por quienes tuvieron oportunidad de servirlos pero en cambio dedicaron sus mejores esfuerzos a depredar el patrimonio colectivo; entre esos “servidores públicos” se encuentra el ahora procesado Arturo Bermúdez, a cuyo encargo estuvo una de las funciones de mayor importancia en toda la acción del Estado, nada menos la seguridad pública de la población veracruzana. La Fiscalía pide pena carcelaria por 10 años contra Bermúdez en base a los delitos de abuso de autoridad, tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito; pide también se le suspendan sus derechos políticos y civiles al acusado. En su desempeño Bermúdez violó disposiciones de la Ley de Adquisiciones del Estado, la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos de la entidad, en vías de enriquecerse ilícitamente. El caso da para más, pero de estar en lo cierto la versión de que colabora con información contra Duarte la pena exigida pudiera ser pírrica comparada con el daño causado a Veracruz.