Sociedad 3.0

Trabajadores del Instituto de Pensiones del Estado (IPE) prosiguen develando información sobre lo que consideran anomalías existentes al interior de ese organismo, donde se incluyen inconsistencias entre las cifras presentadas, con diferencias millonarias, altos sueldos a dirigentes sindicales, elevadas percepciones del personal favorito del director, falta de preparación académica e incompetencia profesional para manejar las finanzas del Instituto.

La información presenta errores y diferencias hasta por mil 100 millones de pesos, aseveran.

Los quejosos explican que de acuerdo a la información publicada por el Instituto de Pensiones del Estado de Veracruz en la sección de Transparencia se indica que el gasto por servicios personales del 1 de enero al 30 de junio de 2017, es de $61 millones 272 mil 517.00, pero en la misma sección de Transparencia, los listados de pagos efectuados por servicios personales de enero a junio 2017, reportan $39 millones 364 mil 104.98, indicando que estas percepciones incluyen salario, gratificaciones, bonos y todo tipo de percepción extraordinaria.

Hay, por tanto, una diferencia de $21 millones 908 mil 412.02 que no se informa a qué conceptos corresponden y a quiénes les fueron pagados.

De igual manera, los trabajadores afirman que en el interior del Instituto existe una especie de “corte real” conformada por 80 personas que representan el 21% del total del personal, y que significan un gasto es de $2 millones 168 mil 790.82, que corresponden al 36.52% del capítulo 1000 presentado en el Reporte de Percepciones del total del personal IPE.

También indican que existen variaciones entre los sueldos para una misma categoría, por ejemplo: Jefe de departamento: máximo $55,080.74, mínimo $39,580.74. Jefe de oficina: máximo $30,007.56, mínimo $14,463.10.

De manera destacada, señalan que Rigoberto Calderón Abascal recibe $55 mil 080.74 de sueldo y prestaciones, sin que se justifique tan alta percepción, porque  su única función es resguardar las carpetas de la documentación de los bienes inmuebles y ser amigo íntimo de Hilario Barcelata.

En cuanto a los jefes de oficina, ninguno amerita que se les tenga que pagar esos sueldos tan altos, pues sus funciones no son de gran relevancia, y de estos sólo 2 tienen preparación profesional y para variar sin título profesional; los demás sólo tienen secundaria o bachillerato, como es el caso de Jaqueline González Ibáñez, que aseguran siempre se ha hecho pasar por licenciada pero no lo es.

Por otro lado, las categorías de analista de oficina, analista A y ciertas personas con categoría de jefe de sección, operador administrativo, operador de oficina, operador de sección y profesional A, ganan más que los jefes de oficina, aunque de acuerdo a los niveles jerárquicos, estas categorías son subordinadas a los jefes de oficina, por lo que es ilegal que ganen más, ya que tienen menor responsabilidad y prueba de ello es que el resto del personal que tiene estas categorías, recibe sueldo y prestaciones inferiores a las de este grupo.

SINDICALIZADOS Y FAVORITOS, LOS QUE COBRAN MÁS

Las personas ilegalmente favorecidas son gente cercana a Hilario Barcelata o recomendados del secretario de Gobierno,  o son las que hacen, ven, oyen y callan las irregularidades del director, entre los que se encuentra personal del área de Recursos Humanos, que saben cómo se distribuyen los 21 millones de pesos.

Además, las personas que integran los comités sindicales STIPE y SUIPEV tienen sueldos más altos que el resto del personal sindicalizado y de confianza que no está en la lista de la “corte real”.

Por lo que respecta al STIPE se trata de 8 personas: el gasto en el mes de junio fue de $179 mil 666.81; adicionalmente se pagan sueldo y prestaciones a personas que suplen las plazas en las áreas de adscripción real de los integrantes de este comité sindical, por lo que el gasto es doble para el Instituto.

Relacionado con el SUIPEV, son 7 personas, que implican un gasto de $133 mil 978.42. Inclusive, un integrante del comité, que es líder priista en Emiliano Zapata, gana más que el propio secretario general del Sindicato.

Los 7 mencionados tampoco tienen preparación profesional y a pesar de que están en su lugar de adscripción y no hay personal supliéndoles, no realizan grandes funciones que justifiquen sus sueldazos.

Es el caso de Carlos Alberto Salinas Carmona que no hace nada en la oficina de afiliación, pues el trabajo lo realizan los demás trabajadores, o Mario Alejandro Fernández Barceinas, que lo único que hace es observar como ensobretan los cheques de los pensionados o Guillermo Martínez Hernández, que tampoco hace nada en la sección de impresiones o Míriam Vignola Rodríguez, que de los 12 meses del año sólo trabaja tres y el resto se la pasa incapacitada o de vacaciones.

La realidad es que estas 15 personas reciben sueldos altos para que controlen al resto del personal y evitar las protestas. El problema adicional es que cuando dejen el encargo sindical y regresen a sus plazas originales, podrían seguir cobrando el sueldo privilegiado de líderes sindicales. Algunos están a punto de jubilarse y se les asignaron esos altos sueldos para que reciban pensiones más elevadas.

Otros que fueron recategorizados para que cobren más, en detrimento del IPE, son Amalia Díaz Sierra, Jorge de Jesús Carrillo Hernández, Sandy Patsy Colunga García, Delfino Martagón Capistrán y María Jaqueline González Ibáñez.

De los que llegaron a la institución con el nuevo director y que no tienen carga de trabajo que justifique sus elevadas percepciones, son citados: Luis Cruz López, Hugo Castillo Ortega, Gustavo Adolfo Barrios Ortega, Luis Alberto Luna Atlahuac, Mercedes Santoyo Domínguez, Gustavo Alberto Cadena Martínez, Lady Cruz León, Inés Adelia Rojas García.

GARRAFALES ERRORES DE LOS CONSENTIDOS

A pesar de los altos sueldos, siguen las irregularidades y errores, como se observa en el reporte que se muestra a continuación. La responsable de la publicación es la Subdirectora de Prestaciones Institucionales, alumna de Hilario Barcelata en la Facultad de Economía.

Reporta un subtotal de $423 millones 047 mil 651.89 y un total de $438 millones 227 mil 483.95, pero a la información de la nómina de pensionados del mes de mayo de 2017, publicada en la página web del IPE, en la sección de Información institucional, la información presentada da un subtotal de $80 millones 636 mil 497.45 y un total de $95 millones 816 mil 329.51.

Vejez 3,639 30,721,574.95
Invalidez 1,738 17,596,513.18
Incapacidad 142 1,345,780.58
Muerte 5248 30,972,628.74
Subtotal 10,767 80,636,497.45
     
Gastos de Funeral 23 259,137.80
Indemnización Global 7 8,727.96
Graficación Anual 91 170,416.30
Cuotas al IMSS   14,741,550.00
Subtotal 121 15,179,832.06
Total 10,888 95,816,329.51

TAMBIÉN EN LOS INGRESOS HAY ERRORES

En la información del 1 de enero al 31 de marzo de 2017, informaban un presupuesto de ingresos por un importe de $5,123 millones 850 mil 680.00; pero en la información del 1 de enero al 30 de junio de 2017, indican $7,304 millones 093 mil 848.00. Lo más curioso es que elevan el presupuesto de cuotas y aportaciones de $3,852 millones 036 mil 154.00 a $6,554 millones 093 mil 848.00.

Es decir, incrementaron el Presupuesto de Ingresos en un 70%.

Esto tuvo que ser autorizado por el Consejo Directivo del IPE.

La explicación de esta inconsistencia es que igualaron el Presupuesto de Ingresos con el Presupuesto de Egresos, pero no saben cuál es el ingreso que falta y quitaron del Presupuesto los ingresos del Programa de Préstamos,  los ingresos por venta de bienes y servicios, etcétera.

El ingreso que reportan de cuotas y aportaciones del 1 de enero al 30 de junio es de $2,940 millones 498 mil 371.00, pero en el Estado de Actividades por el mismo período reportan $1,826 millones 055 mil 797.00, por lo cual hay diferencia en el ingreso de cuotas y aportaciones entre ambos estados financieros de $1,114, 442,574.00 (Mil ciento catorce millones cuatrocientos cuarenta y dos mil quinientos setenta y cuatro pesos).

Estos reportes que se citan son extraídos de la información que aparece publicada en la página web del IPE y está firmada por Hilario Barcelata.

LISTA DE LOS PRIVILEGIADOS

Finalmente, los denunciantes comparten la lista de lo que denominan “la corte real del IPE, donde se incluye al “rey por supuesto, príncipes y princesas, condes y condesas, duques y duquesas, marqueses y marquesas, doncellas y bufones”.