No la tienen fácil el gobierno de Veracruz ni las fuerzas armadas-Ejército y Marina- en la lucha contra la ola delincuencial que azota a la población veracruzana, pues fueron muchos años de desatención por parte de las autoridades estatales que dejaron crecer ese fenómeno social con las consecuencias que ahora padecemos. La magnitud del problema delincuencial impide aquilatar logros como el anunciado por el gobernador Yunes Linares este domingo, no es poca cosa la detención de un delincuente de acentuado perfil, ni aclarar un crimen o identificar a los actores de otro homicidio, pero con todo y ser positivos se disuelven en la enredada telaraña de delincuentes que pululan en la entidad. No obstante, es meritoria la noticia porque alienta y hace contraste con la irresponsable indiferencia del pasado inmediato.