Se difunden con la frecuencia en que ocurren videos en donde los inspectores de vía pública forcejean y arrebatan la mercancía de comerciantes   a quienes la ciudadanía expresa solidaridad y reclama a los inspectores, de este escenario lo nuevo es la actitud ciudadana porque la lucha contra el ambulantaje ya es añeja. El detalle de estos enfrentamientos tiene que ver con lo disparejo del comportamiento de estos inspectores, pues mientras a los ambulantes les arrebatan su mercancía, en muchas aceras de la ciudad hierven pailas con carne y vísceras de cerdo con el consiguiente peligro para el transeúnte, una sola gota de ese líquido ardiente marcaría para siempre la piel de una persona. ¿Quién y por qué se permite ese desatino? El por qué lo imaginamos, la corrupción no pudiera excluirse, el meollo es conocer quién lo autoriza.