El pueblo de Venezuela sufre los coletazos de un chavismo a punto de colapsar, su presidente Nicolás Maduro cada día pierde sustento institucional y popular a causa de la inflación incontrolada, de la escasez de víveres y medicinas, y de una oposición que paulatinamente gana más adeptos incluso entre chavistas inconformes. Al borde de la guerra civil o de un golpe de estado Maduro se está aislando del concierto internacional, no le alcanzará ni el apoyo de Cuba, Nicaragua o Bolivia, países a los cuales surte petróleo a precio de regalo, Tampoco le alcanza ya a Maduro describir a sus adversarios como peleles del imperialismo porque las protestas de su pueblo lo descalifican.