La vida de la señora Elba Esther Gordillo, la que le conocemos como mujer dedicada a su liderazgo sindical en el magisterio y en los asuntos públicos del país, sirve, si no de ejemplo, sí para orientar sobre el significado de la vida en sí. ¿Se afanó doña Elba Esther en acumular riqueza (como la haya conseguido en su caso ya no importa), para poder cubrir los gastos originados por sus enfermedades en hospitales privados convertidos para ella en jaula de oro? Sirve la reflexión, porque el ex gobernador de Tabasco, Andrés Granier, también pasa sus días en cautiverio en un hospital; ¿y el dinero que presuntamente desviaron para su conveniencia personal? ¡Vaya!, tal vez se convierta en la causa de la discordia para que sus hijos, nietos y demás familiares terminen en intrigas peligrosas para conseguirlo. Cualquier parecido con la realidad será pura coincidencia.