La pugna entre quienes integran la Corriente Crítica del PRI veracruzano y quienes forman la estructura de ese partido en esta entidad debiera preocupar a la directiva real, si es que esta existe. A la vera se advierte una confrontación entre políticos priistas de un pasado ya añejo, del PRI hegemónico, condición a la que no regresará simplemente porque las circunstancias son otras. ¿En dónde están los jóvenes de este partido? ¿No son acaso quienes debieran mostrar la casta en estos tiempos de crisis partiditas y acompañar a esta Corriente en su intención reformista? Sus propuestas no son desechables, pues no pasa inadvertida la necesidad de cambios inmediatos en la estructura partidista de Veracruz, y aún por efectos pragmáticos es inconveniente la permanencia del fuerte tufo a duartismo que despiden algunas de sus áreas.