OPINIÓN
Por Mario Javier Sánchez de la Torre
15 de agosto de 2017

 No cabe la menor duda que cuando las cosas se dan mal, no se dan solas. Siempre vienen acompañadas por otras de igual o mayor magnitud, pero siempre en el mismo sentido negativo.

 Pero lo citado no quiere decir que cuando las cosas salen mal, es por cuestiones del destino, no, por lo general es porque algo hicimos en ese sentido. Situación que se presenta en forma muy definida principalmente cuando de la actividad política se trata.

 Así tenemos que la debacle que desde hace ya algunos años está afectando al ex partido aplanadora del siglo pasado, se debe como es del conocimiento público nacional e internacional, principalmente a las acciones corruptas de sus integrantes que han llegado a ocupar importantes cargos dentro de la administración pública nacional, principalmente en cargos de gobernadores, aunque también los ha habido en otras posiciones de primer nivel de la administración federal.

 Razón por lo que era tan esperada no solamente por los priistas, sino también por el desprestigiado sector político nacional, la realización de la XXII Asamblea Nacional Ordinaria que se efectuó el sábado pasado y de la cual, haciendo lo que siempre han hecho, no renovaron en sus estructuras nada de importancia para que tengan un cambio positivo, sino todo lo contrario, llevaron a cabo una serie de acciones que lo único que buscan es el facilitar las cosas para que el grupo que domina en estos momentos este partido político, lo pueda seguir haciendo y que las cosas, aparenten que cambiaron, pero que seguirán iguales.

 Con lo cual, facilitan que los hijos del corrupto Grupo Atlacomulco, puedan continuar en las primeras posiciones dentro de la lastimada administración pública mexicana y si les es posible, también conservar la Presidencia de la República, lo cual ya desde hace algunos meses se percibe como imposible. Así tenemos que el titular de Hacienda y Crédito Público, Antonio Meade Kuribreña; de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray Caso y de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, se les allanó el camino para que con facilidad algunos de ellos puedan lograr la candidatura del Revolucionario Institucional para alcanzar la Presidencia de México durante el periodo 2018 – 2024.

 Pero lamentablemente cuando las cosas se hacen con exageración y principalmente las cosas malas, estas salen a relucir en cualquier momento. Tal es la situación que a nivel internacional ha estado afectando principalmente a integrantes del Gobierno de Brasil con el descubrimiento de acciones de corrupción que efectuó la empresa de ese país Odebrech, la cual es una transnacional, pues trabaja no solo en Brasil, sino también de otras partes del mundo incluyendo nuestro país.

 Así tenemos como para ponerle solamente una raya más al tigre, que para comenzar la semana y coronar de alguna manera las “importantes reformas” efectuadas a los estatutos del partido tricolor, ahora resulta que el ex director de la ex empresa más importante que tuvo este país, como lo es Petróleos Mexicanos (PEMEX), el honorable -cachorro de la revolución- Emilio Lozoya Austin, se le acusa a nivel internacional, por uno de los diarios más importantes del Brasil, de haber recibido la nada despreciable cantidad de diez millones de dólares, de parte de la transnacional Odebrech, antes y durante la campaña del actual devaluado presidente de México, Enrique Peña Nieto. Y como si esto fuera poco, también el escándalo que nuevamente vuelve a poner en las primeras planas de los medios de comunicación impresos y principales tiempos de los noticiarios de radio y televisión, al ex corrupto, ex gobernador priista del Estado de Coahuila, Humberto Moreira (el gobierno peñista lo perdonó) al dar a conocer el prestigiado periódico de circulación nacional Reforma, que su señora y otros familiares tienen cuentas millonarias en dólares en bancos de Suiza.

 Los dos casos anteriores podemos considerar que apenas empiezan, en forma simultánea coincidentemente con el proceso electoral por medio del cual se renovará la Presidencia de México, el Congreso de la Unión, algunas gubernaturas, congresos locales y presidencias municipales.

 Momento en la vida política nacional, en la que el panorama ha cambiado y la importancia y fuerza de los partidos políticos también, por lo que, tenemos en puerta uno de los procesos electorales de mayor trascendencia en nuestro saqueado país. Usted que opina, estimado lector. Hasta el viernes.

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