Ayer, cerca de la una de la tarde circulaban como en caravana aproximadamente 15 taxis en una de las avenidas de la colonia Progreso de esta capital, dos horas después un taxista fue asesinado en la Colonia Carolino Anaya. No es difícil suponer que ese gremio vive en Veracruz horas difíciles, mucha gente honesta que para ganarse la vida tiene que corretear por las difíciles y atestadas calles xalapeñas. Sin embargo, no todos están dedicados al transporte público y no es novedad su aplicación a menesteres ajenos, al halconeo y el secuestro, por ejemplo. No es coincidencia el asesinato de taxistas en Coatzacoalcos, Poza Rica, Omealca, Córdoba, Perote, Xalapa, San Andrés Tuxtla, Veracruz, Martínez de la Torre, etc. Por la acentuada inseguridad que se sufre, para el ciudadano de a pie se convierte en un verdadero suplicio abordar un taxi a altas horas de la noche, y lo mismo puede asegurarse para el taxista que no sabe a quién sube a su auto.