En esta hora, el único partido con precandidato seguro es MORENA, salvo mejor opinión de quien suponga la existencia de otro pre-candidato en competencia con AMLO. Las otras organizaciones partidistas procesan pugnas interna para la definición de su candidato presidencial, e incluso aun no acuerdan el método de selección, tal circunstancia los coloca en desventaja pues en ese tránsito se pueden ocasionar severas divisiones, ya en el PAN ya en el PRI. De originarse escisiones estos partidos perderán competitividad frente a la unidad monolítica que mantiene López Obrador en su partido; pronto sabremos cómo sale el PRI de su XXII Asamblea, y respecto del PAN no es difícil pronosticar un proceso de selección de candidato con rayos, centellas y serias fisuras.