Le sucedió al PRD con José Luis Abarca, alcalde de Iguala ahora en prisión, similar caso le ocurre a Morena en Tláhuac, en donde el delegado Rigoberto Salgado está bajo sospecha en relación con “el Ojos”, capo recientemente abatido en esa Delegación del que, dice Salgado, no tenía noticias; pero después de comparecer ante la Asamblea de la Ciudad de México, con sus respuestas a los cuestionamientos que se le formularon no quedó bien parado, y es posible se proceda a su remoción del cargo. Para colmo de Salgado, en MORENA empiezan a tomar distancia, ya no se escuchan voces sobre que la “mafia del poder” fragua la estrategia contra el Delegado porque está nerviosa por el avance de López Obrador hacia la presidencia de México, el asunto quema.