Por si acaso…
Por Carlos Jesús Rodríguez
24 de agosto de 2017

*Golpean y desvalijan a reportera
*Campo de guerra contra la prensa

A LAS bataholas que se viven en el Palacio Legislativo de Xalapa -tras la llegada de Sergio “el bailador” Hernández como titular de la Junta de Coordinación Política y su fiel escudero, el electricista Sergio Melo, metido a coordinador de comunicación social sin ninguna experiencia y solo porque es su “cuate-, se suma un nuevo escándalo, según ha trascendido en el edificio de Bucareli 8, delegación Cuauhtémoc en la capital del País, allí donde se encuentran asentadas las instalaciones de El Universal, el gran diario de México. Y es que al viejo estilo de la abusiva Gina Domínguez Colio, ex coordinadora de comunicación social de Javier Duarte de Ochoa –ambos internados en la cárcel de Pacho Viejo (en Coatepec) y Reclusorio Norte (en el antiguo Distrito Federal) por actos de corrupción, enriquecimiento ilícito, operaciones con recursos de procedencia ilícita y hasta delincuencia organizada-, Melo Hernández –el repartidor de convenios a ciertos “medios de comunicación”, algunos inexistentes o, de plano, sin audiencia-, decidió tomar el teléfono para pedir -a la jefa de corresponsales de El Universal- la testa del corresponsal del influyente medio de comunicación, Edgar Ávila, ya que se quejó amargamente de que les ha provocado severos conflictos al denunciar eventos que evidencian la falta de experiencia y sentido común de los diputados que integran el Congreso del Estado, como lo fue, sin duda, la autorización –en Marzo de este año- para que los 212 municipios pudieran utilizar recursos públicos Federales de 2017 a fin de culminar obras de 2016, lo cual -alertaron especialistas fiscales-, violenta el presupuesto y diversos ordenamientos Federales.

EL PROPIO director general de Desarrollo Regional de la Secretaría de Desarrollo Social, Ariel Álvarez Fernández (minimizado por el soberbio legislador, Juan Manuel De Unanue Abascal que lo llamó “funcionario menor y sin autoridad), indicó el 8 de este mes a Edgar Ávila que el Congreso de Veracruz se extralimitó y violó la ley al autorizar a los 212 municipios utilizar dinero de un fondo federal de 2017 para terminar obras sociales inconclusas en 2016. Álvarez presentó un análisis legal y determinó que los diputados cometieron una ilegalidad al autorizar a los alcaldes tomar dinero del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal y de las Demarcaciones Territoriales del Distrito Federal de 2017. En el oficio 614.DGDR/206/2017, el funcionario federal recomendó presentar una queja ante la Auditoría Superior de la Federación (ASF), pues con esa medida autorizada por el Congreso y publicada en la Gaceta Oficial del Estado se estarían violentando diversas leyes.

Y ES que a partir de aquellas notas públicas por Ávila, una el cinco y otra el ocho de este mes, el escándalo se precipitó sobre el Congreso Local, a tal grado que analistas pidieron a la Auditoria Superior de la Federación intervenir para evitar el desvío de recursos que deben ser aplicados en obras del 2017 y no de 2016. Alertaron que si los municipios utilizan esos recursos autorizados por la Legislatura, se estaría violentando el Presupuesto de 2017, la Ley de Disciplina Financiera y la Ley de Responsabilidad Administrativa, que entró en vigor el pasado 19 de Julio, la cual establece que los recursos de un año fiscal no pueden utilizarse para otro distinto al autorizado. Con todo y ello, en la Gaceta Oficial con número extraordinario 110, se publicó el acuerdo mediante el cual se autoriza a los alcaldes disponer de los recursos a discreción.

SERGIO “EL bailador” Hernández y su “fiel” escudero han pasado de un escándalo a otro, y aún se recuerda el “fiestón” que armó el afamado presidente de la Junta de Coordinación Política en el Velódromo de Xalapa para festejar sus cien días como legislador, lo que aprovechó para sacar a bailar a cuanta dama divisaba, pues cuentan sus allegados que de más joven no tuvo éxito en el amor hasta que, finalmente, el dinero y el poder lo convirtieron en el “number one”, y acaso a sus detractores no les falta razón, ya que alguna vez la diputada panista –para que la cuña apriete debe ser del mismo palo-, Cinthya Amaranta Lobato Calderón lo acusó de hacer uso indebido de los recursos económicos del Congreso desviándolos para el financiamiento de sus casas de campaña y borracheras a las que asisten mujeres contratadas, y en donde corre el licor y probablemente drogas. Lobato le dice en tono airado en un audio: “eres un ratero, un tipo que siempre ha hecho porquerías en el PAN”, y agrega: “Me fuiste a pedir que hiciéramos una junta por el bien de Xalapa y todo tu rollo, pero es pura mentira” y, por supuesto, la diputada fue a dar a la congeladora.

VERACRUZ SE ha convertido en un “campo de guerra” contra la prensa bajo la batuta del “General” Miguel Ángel Yunes Linares, y la reciente exigencia de Sergio Melo a El Universal para que renunciara al corresponsal Edgar Ávila, solo evidencia que los tiempos del duartismo y Gina Domínguez se repiten, poniendo al descubierto la tendencia intolerante y sectaria de los que se hacen llamar el “Gobierno del Cambio”, y vaya que los ejemplos cunden, y la mejor demostración es el silencio del mandatario Estatal tras el crimen del reportero Cándido Ríos Vázquez, en Hueyapan de Ocampo, un comunicador que estaba “resguardado” por el Mecanismo de protección de personas defensoras de derechos humanos y periodistas, membresía que, por lo visto, es tan eficaz como la carabina de Ambrosio.

Y SI decíamos que los malos ejemplos cunden, es porque así está sucediendo, ya que este jueves la comunicadora de nota policíaca, Norma Angélica Cortés, de MS Noticias, fue agredida por energúmenos al servicio del alcalde de Martínez de la Torre, Rolando Olivares Ahumada, cuando se encontraba cubriendo -al filo de las 12:57 horas- un accidente ocurrido en la empacadora San Gabriel, propiedad del munícipe ubicada en la zona del Libramiento. Un sujeto al servicio de Olivares Ahumada la empujo, la amenazó de muerte y le arrebató el celular no sin antes propinarle un fuerte golpe. La periodista intimidada recuperó más tarde su móvil; se lo devolvieron empleados del ayuntamiento ¡pero formateado!, sin ninguna información, ni siquiera el directorio o la agenda, lo que muestra una clara acción por ocultar y acallar la voz de quienes comunican a la sociedad, algo que bien están aprendiendo algunos servidores públicos al Gobernante en turno. En fin, esto ya se está volviendo una tiranía contra la prensa. OPINA carjesus30@nullhotmail.com