Sociedad 3.0

Una desquiciante escena de terror vivieron una joven mujer y su hijo de cuatro años en el Fraccionamiento Las Ánimas de esta capital, cuando la enloquecida ex esposa de su actual pareja derribó con su coche el portón del garaje de su casa, despedazó una vidriera y se introdujo hasta la habitación del menor, al cual agarró a golpes para luego arremeter contra la angustiada madre que lo defendía.

Sin embargo, al ser presentada por la policía ante el Ministerio Público, la agresora, que es una abogada, se hizo pasar por víctima, contó una historia fantástica y presentó denuncia contra sus reales víctimas acusándolas de robo de vehículo y lesiones.

Los hechos ocurrieron aproximadamente a las 2 de la mañana del viernes, según narran en sus denuncias el señor Juan Guillermo Gasca y  la señora Samara Reyes Sandoval, querella que quedó registrada con el número UAT/DXI/2467/2017.

La señora Reyes Sandoval explica que la madrugada del viernes se encontraba en su casa descansando en compañía de su pequeño hijo de 4 años de edad, cuando alguien comenzó a llamar desaforadamente al timbre. Al asomarse desde el tercer nivel se dio cuenta de que se trataba de una mujer desconocida que le exigía que le abriera la puerta.

El automóvil Mercedes Benz fue lanzado contra el portón eléctrico de la casa ubicada en Flor de Gardenia número 8, e introducido violentamente.

Al notar lo inusual de la exigencia, ella le advirtió que se retirara o llamaría a la policía, pero la energúmena abordó el coche blanco en que había llegado, lo puso en posición y embistió contra el portón del garaje, introduciéndose en la casa luego de romper una vidriera de la cocina. En esos minutos en que ocurrían los hechos, la ya aterrorizada ama de casa llamó al padre de su hijo, el conocido empresario Carlos Salvador Abreu, a su pareja, el funcionario del Poder Judicial Federal, Juan Guillermo Gasca y a la policía.

Por su parte, la mujer agresora, que responde al nombre de Pía Irene Salazar Santana y se desempeña como abogada, derribó una vidriera que da acceso a la cocina, se metió hasta el segundo piso donde dormía el niño y comenzó a golpearlo, lo que dio valor a la madre para enfrentarla y ambas forcejearon por un rato. La peor parte la llevó el ama de casa, debido a que la agresora mostraba una fortaleza incontrolable, según relata.

Por fortuna hizo su arribo la policía, que tomó el control de la situación, aunque al principio los agentes se mostraron confundidos porque la agresora afirmaba vivir en esa casa y ser esposa del dueño de la misma. En ese momento hizo su arribo el empresario Abreu, quien rescató y se llevó al niño y más tarde el dueño de la mansión, quien confirmó que en efecto, la persona que habita en ese inmueble era la agredida Samara Reyes Sandoval, no la agresora, Pía Irene Salazar Santana.

Los agentes, al mando del comandante José Manuel Hernández, se llevaron a Ana Pía a bordo de la patrulla de Seguridad Pública 1615  para presentarla ante la autoridad competente. Pero al llegar ante el Ministerio Público, la intervenida dio una versión completamente distinta de los hechos.

Pía Irene rompió la puerta de cristal de la cocina para meterse en el interior de la casa.

La abogada afirmó haber ido a cenar a un restaurante con su ex esposo Juan Guillermo Gasca y que más tarde llegó la actual pareja de éste y la comenzó a golpear, luego le quitó a ella las llaves de su coche, un Mercedes Benz blanco, y se lo llevó,  pero que ella alcanzó a subirse en la parte de atrás del mismo y se fue en el propio vehículo hasta la casa de Gasca Esperón, donde Samara lo estrelló contra el inmueble.

Reyes Sandoval hace notar lo inverosímil de esta versión, porque si alguien te despoja con violencia de un vehículo lo menos que haces es subirte en el propio coche, sino que intentas retirarte.

Por otro lado, el propietario de la casa, Juan Guillermo Gasca, también presentó denuncia contra la agresora, y negó haber ido a cenar con ella. Aseguró que a la hora de ocurridos los hechos él se encontraba en sus oficinas del Palacio de Justicia Federal despachando asuntos urgentes, de donde se retiró al recibir el llamado de auxilio de su pareja, y que existe constancia en el registro que lleva la guardia del edificio sobre su hora de salida e inclusive que los centinelas toman el número de taxi que abordan por la noche los funcionarios, por lo que también existe registro de este pormenor, ya que él se retiró a bordo de un taxi.

Por otro lado, negó tener cualquier clase de trato con su ex mujer, de la cual está divorciada desde hace más de un año y que tampoco tiene tratos profesionales con ella, como Pía Irene maliciosamente afirmó.

La denuncia.

En el lugar de los hechos, peritos de la Fiscalía del Estado hicieron las inspecciones de rigor y tomaron huellas digitales en el automóvil, donde sólo aparecen las huellas de Ana Pía Salazar, quien al momento se encuentra escondida, ya que ni siquiera ha ido a recoger el vehículo, mismo que sigue incrustado en el lugar donde ella lo dejó y tampoco ha sido retirado por autoridad alguna.

La agredida ama de casa Samara Reyes Sandoval niega haber tenido trato alguno o diferencias con la agresora Pía Irene Salazar, a quien no conocía, pero hace notar que la noche del ataque ésta se encontraba bajo el efecto de algunas sustancias, debido a que no razonaba y mostraba una fuerza incontrolable.

Completamente lastimada, la señora Reyes fue llevada a un sanatorio.

Cabe hacer notar que esta es la segunda ocasión que Ana Pía Salazar se ostenta como abogada del ex secretario de Seguridad Pública Arturo Bermúdez Zurita, sin serlo, según fuentes bien enteradas. En la ocasión anterior, en febrero de este año se metió a una reunión de colectivos de búsqueda de desaparecidos con autoridades de la Fiscalía del Estado, con el pretexto de ser abogada y apoderada de Bermúdez Zurita, para conocer sobre las denuncias presentadas en contra de éste.

De esa reunión fue echada por los indignados familiares de los desaparecidos, según puede verse en esta nota:

http://plumaslibres.com.mx/2017/02/17/pia-salazar-la-agitadora-infiltrada/

Fuentes relacionadas al proceso contra Bermúdez Zurita niegan que Salazar sea abogada o representante del ex funcionario y explican que fue su “abogada durante cinco minutos”.

Cuando Bermúdez fue detenido y trasladado a Pacho, debido a que efectivamente se conocía con Pía Irene la vio ahí y le solicitó asistirlo mientras le eran leídos sus derechos y debido a que sus abogados estaban en camino para acompañarlo. Cuando éstos llegaron, el nombramiento le fue revocado a Salazar y no ha vuelto a representar al ex secretario de Seguridad Pública.

Desde la publicación de esta foto, donde asistió por 5 minutos a Arturo Bermúdez y luego le fue revocado el nombramiento, Pía Irene se ostenta como apoderada del ex funcionario.

Sin embargo, la jurista, que vive en Paseo de las Araucarias número 222 interior 4, ha querido dar la idea de que está vinculada con Arturo Bermúdez para llamar la atención en sus escándalos, aseveran.

Juan Guillermo Gasca afirma que existe un video del arribo de Pía Irene al lugar de lo hechos y ruega a los vecinos de Las Ánimas que cuenten con cámaras de seguridad que le puedan proporcionar otros más para fortalecer la indagatoria, e igualmente lamenta que medios de comunicación y redes sociales tergiversen la verdad, haciendo caso de las falsedades propaladas por la falsa abogada de Bermúdez.