Redacción- 2017-08-1515:47:05-Indígenas de todo Brasil se congregarán este martes en la capital a la espera de un veredicto de la corte suprema que podría cambiar las reglas sobre el reconocimiento de sus tierras ancestrales y debilitar sus derechos frente a los productores rurales.

Al menos 2.000 líderes de etnias de todo el país viajarán desde sus estados hacia Brasilia, donde realizarán vigilias, cantos y protestas frente a los organismos públicos encargados de reconocer sus territorios, objeto permanente de disputas con el agronegocio.

El Supremo Tribunal Federal (STF) decidirá el miércoles sobre tres litigios específicos, pero se espera que los magistrados zanjen cuestiones cruciales que pueden afectar todos los casos relacionados con tierras indígenas que aún faltan resolver.

Un punto clave es la llamada “tesis del marco temporal”: un criterio jurídico que sostiene que sólo pueden reivindicar sus tierras ancestrales -un derecho garantizado la Constitución de 1988- aquellos indígenas que estaban ocupando sus tierras al momento de la promulgación de la Carta Magna, o que puedan probar que habían sido expulsados de allí por la fuerza.

Esto es una interpretación “muy grave y limitante de derechos, porque no considera una serie de variables. Algunos (indígenas) no estaban en sus tierras porque tienen tradición nómada, o porque fueron expulsados como política del gobierno militar” antes de 1988, afirma Juliana de Paula Batista, abogada del Instituto Socioambiental (ISA).

Esa interpretación, defendida por el agronegocio, fue respaldada por el STF en 2009, al juzgar otro caso específico sobre un área indígena en el estado de Roraima -limítrofe con Venezuela y Guyana-, pero aquella decisión no tuvo efecto vinculante para otros procesos.
Sin embargo, organizaciones no gubernamentales denuncian que algunos puntos de aquel fallo vienen siendo usados por jueces de primera instancia -y por el propio STF- para adoptar medidas en favor de los productores rurales.

– Violencia agravada –

Según el último censo de 2010, en Brasil viven 896.900 indígenas pertenecientes a 305 etnias, que representan el 0,4% de los 202 millones de habitantes.

Sus áreas ocupan el 12% del territorio y la gran mayoría están en la Amazonía, considerada la mayor joya natural del planeta y una reserva de biodiversidad.

La confirmación del “marco temporal” significaría un gran retroceso en la lucha por los derechos de los pueblos originarios, según sostienen diversas ONGs que denuncian amenazas crecientes en los últimos años.

“Estamos viviendo un agravamiento de la violencia en el campo. Hoy hay una política mucho más insidiosa en relación a los derechos indígenas, principalmente con el fortalecimiento de la bancada ruralista en el Congreso Nacional”, apunta De Paula.

El gobierno también ha sido criticado por algunas decisiones en relación a los indígenas. En julio, el presidente Michel Temer ordenó a todos los órganos del Ejecutivo que participan en la demarcación de tierras ajustarse a los criterios de 2009, que además de estipular ese “marco temporal”, establecen límites como la imposibilidad de ampliar tierras indígenas ya delimitadas.

La Fundación Nacional del Indio (Funai), órgano del Ejecutivo responsable por la demarcación de tierras, no supo precisar cuántos procesos se vieron afectados por esta decisión.
Por su lado, el ISA estima que la medida sólo impacta aquellos 114 procesos de demarcación que aún están en fase de estudio.

Se espera que este miércoles el STF también analice otras acciones judiciales importantes para el futuro de grupos descendientes de esclavos, llamados en Brasil “comunidades quilombolas”, así como de áreas de protección ambiental.

AgenciaAFP/ AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO