Por si acaso…
Por Carlos Jesús Rodríguez
21 de agosto de 2017

*Teme detención y extradición
*Del Toro alerta al Gobernador

POR SUPUESTO que no es Mahatma Gandhi -que no hizo una, sino 17 huelgas de hambre a lo largo de su lucha pacífica para lograr la liberación de la India sometida por los ingleses-, pero Javier Duarte de Ochoa sabe que algo obtendrá –además de bajar unos cuantos kilos que buena falta le hacen- con la decisión que ha asumido. Tal vez no obtenga la liberación de Arturo Bermúdez –si Arturo se va me tendría que ir, también-; ni de Mauricio Audirac –el amante furtivo-, ni Francisco Valencia –el “sultán” del viníssimo, ni de Gina Domínguez –campeona de la ingratitud a ultranza y acaso en ello lleve la penitencia-, y acaso, tampoco, logre que se sigan incautando propiedades a Edgar Spinoso –el prestanombres que aprovechó la circunstancia para quintuplicar la fortuna heredada-; que se deje de insistir en los desafueros de Alberto Silva y Antonio Tarek Abdalá –cercanisísimos como pocos- o se anule la orden de arresto contra Antonio Nemi Dib y otros tantos. A Duarte de Ochoa nada de eso le interesa, pues alguna vez lo dijo poco antes de iniciar la huida: “si alguien delinquió que enfrente sus propios juicios”. Al ex Gobernador en prisión le preocupa su esposa, Karime Macías Tubilla pues está consciente de que si el Gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares –a través de su Fiscalía- le arma una carpeta de investigación con cierta solidez, y un juez le dicta la consecuente orden de arresto, estaría en condiciones de declararla prófuga, pedir “formalmente” a la Organización Internacional de la Policía Criminal (Interpol) que la ubiquen y detengan donde quiera que se encuentre, e iniciarle un proceso de extradición.

PORQUE ESO es, hasta donde se sabe, el siguiente paso del Gobierno del Estado –de acuerdo a fuentes confiables-, de tal suerte que el “golpe de timón” podría ser el próximo mes, con el inicio del proceso electoral 2017-2018, lo que permitiría a la administración yunista concretar su afamado “combate a la corrupción” (en aras de seguir avanzando electoralmente), trayendo a Veracruz a quien se considera artífice de los actos de polución del ex Gobernador en prisión por presunta delincuencia organizada y lavado de dinero, acusaciones que, dicen los que saben, podría librar, pero si eso ocurriera tendrían a Karime que acaso sea lo que más duele a JDDO, además de que ya le encauzan carpetas de investigación a sus hermanos e, incluso, a su mamá, algo que pondría de rodillas al ex gobernante. Son tiempos preelectorales, y la alianza PAN-PRD –vía Duarte- irá con todo ante la pasividad de un PRI que no se atreve a defender a ese instituto, desligándolo de una vez por todas de quienes tanto daño le causaron en materia de imagen y credibilidad.

POR ELLO con la “huelga de hambre” que, en realidad, debería ser “huelga de alimentos” tomando en cuenta que huelga es la suspensión de una actividad, Duarte busca lograr que el Gobierno Federal presione a Yunes Linares para que se deje de perseguir a su esposa –que no a sus ex colaboradores-, y de paso a su mamá y hermanos que capitalizaron muchos beneficios, y que acaso deben devolver ya que se trata de bienes de los veracruzanos, pues sabe que si el Gobernador se lo propone, con la mano en la cintura –porque así lo prevé la ley-, podría traer a Karime Macías al Reclusorio de Pacho Viejo o, incluso, internarla en Tuxpan o Villa Aldama, donde no tendría un trato de “princesa”. Lo sabe, porque el poder sin límites que ejerció inventando delitos a sus enemigos u oponentes le permitió llevarlos a la cárcel o propiciar sus levantamientos y, posterior golpizas o asesinatos. Karime está en la mira de Yunes y antes de que el brazo de la Fiscalía Estatal y de un juez la alcancen hasta donde se encuentre, prefiere anticiparse denunciando la persecución de que son víctimas sus colaboradores, un buen disfraz para ocultar que, en realidad, la cacería es contra Karime, aunque antes caerán “los amores furtivos” del ex mandatario, aquellas mujeres que recibieron a cambio de cierto afecto a Duarte, residencias, dinero en efectivo, autos, terrenos y hasta ranchos, que al fin y al cabo nada de eso costaba a sus bolsillos sino al de los veracruzanos.

Y ES que sabe Duarte que una vez detenida su esposa y en proceso de extradición, sus tres pequeños hijos quedarían, tácitamente, en la orfandad (pues no es lo mismo los papás que los abuelos), algo que nadie desea a menores que ninguna culpa tienen del mal comportamiento de un par de saqueadores a quienes nada les importó la infancia de miles de familias pobres, de enfermos, de hombres y mujeres de la tercera edad cuando de saciar sus desaforados ímpetus de riqueza se trató. Podría decirse que es el castigo justo a seres deshumanizados, pues ni Duarte ni Karime midieron las consecuencias de sus actos y, lo peor, es que tampoco estarían dispuestos a devolver nada de lo robado, a no ser que se los incauten.

EL LÍDER indio Mahatma Gandhi utilizó la huelga de hambre como método de resistencia no violenta en las muchas detenciones por parte del Imperio Británico, y con ellas presionaba a las autoridades por el posible golpe a su reputación, en caso de que hubiera muerto bajo su custodia. La última huelga de alimentos que hizo Gandhi concluyó 12 días antes de morir asesinado. Insistimos, no hay comparación entre un luchador social como el líder Indú y un presunto delincuente como Duarte, pero las preguntas son indispensables: ¿Por qué, cuántos días aguantará y qué logrará?, pues estamos ciertos que la determinación ha sido empleada en las últimas décadas tanto por luchadores sociales como por políticos acusados de corrupción, y los resultados para muchos han sido satisfactorios, entre otros para el ex Gobernador de Sonora Guillermo Padrés que obtuvo la liberación de su hijo del mismo nombre, y alto a la persecución de su familia, y uno se pregunta: ¿logrará Duarte que se deje de perseguir a Karime aunque se siga ejerciendo presión contra sus ex colaboradores?.

LOS DIAS por venir nos darán la respuesta pero, mientras tanto, Marco Antonio del Toro, abogado defensor de Duarte, sin dar mayores detalles, expresa a modo de advertencia: “estamos llegando a momentos que pondrán al descubierto conductas ilegales de algunos de los artífices de esta cacería política” (contra el ex Gobernador en prisión, ex colaboradores y, por su supuesto, su esposa Karime Macías), pues insiste en que “resulta inadmisible que se acuse sin sustento como consecuencia de una investigación ilegal de quién ahora ocupa el cargo de gobernador (en este caso Miguel Ángel Yunes). Ni hablar, esta novela dará aun muchos capítulos. Por cierto, a propósito de la acusación que hace Yunes a del Toro por defender a Duarte, recordaremos una frase de Bernabé Jurado cuando le preguntaron porque defendía a delincuentes y, sin dudarlo respondió: -estudié derecho para defender a delincuentes, las monjas no cometen delitos-.

OPINA carjesus30@nullhotmail.com