Revestida con una armadura de sensualidad que le ha abierto las puertas de varias recámaras célebres, Xóchitl Tress pasa ahora por momentos angustiosos recluida en una celda sólo por la comisión del pecado más antiguo del mundo, agravado con el hecho de ser recipiendaria de generosos regalos que le han dado estabilidad y poder.

Pero por mucho dinero que le haya dado su favorecedor, el señor Duarte, la señora Tress es una corderita al lado de otros tiburones que parecen estarse escapando de la invidente Temis, de manera destacada Karime Macías Tubilla, tan campante en las Europas, Vicente Benítez, Tarek Abdalá, Juan Manuel del Castillo y Erick Lagos, entre otros.

La aprehensión y encarcelamiento de Xóchitl ni siquiera son dignos de considerarse un triunfo de la Fiscalía yunista, mientras los verdaderos saqueadores paseen su desvergüenza por las calles del mundo.