En la columna Templo Mayor, de Reforma, se lee: “cuando parecía que el gobierno federal lograba asomar la cabeza del socavón, ¡que le cae encima Emilio Lozoya! Si realmente no quiere parecer que encubre al ex Director de Pemex, la administración de Enrique Peña Nieto necesita moverse rápido. La cosa está en saber si realmente en Los Pinos están interesados en que Lozoya responda ante las graves imputaciones directísimas de que recibió 10 millones de dólares en sobornos, una parte durante la campaña de 2012. Por lo pronto es muy posible que el PRI estrene con Emilio Lozoya su flamante Comisión de Ética, aunque no se sabe si como imputado… ¡o como presidente!”