Ahora que Javier Duarte de Ochoa, acaso por terapia ocupacional se ocupa en remitir cartas sin respuestas, la Fiscalía de su caso pudiera iniciar un intercambio epistolar avisándole lo que el Subsecretario de Gobernación, Roberto Campa Ciprián, califica de negligencia por la ausencia de investigación en “la fosa clandestina más grande de Latinoamérica… me parece que en algunos casos existe la abierta complicidad de algunas autoridades (con la delincuencia organizada) en estos procesos terribles como en las desapariciones en Veracruz”, tal es el caso de Santa Fe, y refiere que la Fiscalía encabezada por Bravo Contreras mostró indiferencia a pesar de las súplicas de las adoloridas madres. Le parecerá a Duarte que llueve sobre mojado.