No es un secreto la irresponsabilidad con la que ciertos servidores públicos desempeñan su función, se da en todos los niveles y en Veracruz lo comprobamos en toda su extensión con Duarte de Ochoa, quien ocupado en depredar a Veracruz se despreocupó de la tarea de gobernar. Caso típico de irresponsabilidad es el Túnel Sumergido, una obra proyectada a mil 200 millones de pesos en la que se gastaron más de cinco mil millones, y terminó concesionándola. ¿Por qué no se detuvo esa obra cuando rebasaba el costo original para una evaluación detenida? En el tema del socavón del Paso Exprés de Cuernavaca el peritaje indica negligencia de autoridades y de quienes tuvieron que ver con la construcción, nadie vigiló, nadie evaluó; en el caso del Túnel sumergido, con todos sus antecedentes ¿quién revisó la obra?