Por lo menos levanta expectación la noticia sobre las pruebas que presentará Andrés Manuel López Obrador para demostrar el fraude electoral en el Estado de México. Dice el dirigente de MORENA que se trata de una investigación elaborada por economistas y politólogos, lo cual es una garantía de seriedad, pero quizá no basten para que el Tribunal Electoral cambie el dictamen sobre esa elección ya extendido a favor del PRI. En 1988 el PAN de Clouthier hizo cosa parecida, con láminas de estadísticas, tendencias del voto, etc., todo lo que en teoría producía números diferentes a los oficiales, sin embargo la realidad no era compatible y el presidente fue Salinas de Gortari. Como ejercicio intelectual, es válido el de Andrés Manuel, pero difícilmente cambiará el veredicto mexiquense.