A simple vista es posible advertir el favorable posicionamiento de la figura de López Obrador en el ánimo de la población mexicana, muchos son los motivos que lo explican: el enojo social, la larga campaña de López Obrador por el territorio nacional, la corrupción practicada y exhibida por la clase política en el poder, priista, perredista y panista, la bajísima aceptación de Peña Nieto en el imaginario ciudadano del país, las expectativas de cambio ofrecidas por López Obrador. Si las va a cumplir queda en la hipótesis, así ocurrió cuando Fox ofreció a México un cambio de régimen, pero una vez votado es como el golpe dado, ni Dios lo quita.