Después del anuncio sobre el inicio de una “huelga” de hambre pronosticada y protagonizada por Javier Duarte de Ochoa poco se ha vuelto a hablar de ese asunto, ya porque de Duarte lo único que interesa es la devolución del dinero hurtado y su confinamiento carcelario, ya porque la dinámica de los acontecimientos en México y el mundo lo rebasa en importancia. El sanguinario atentado terrorista en Barcelona, la cercanía del arranque formal del proceso electoral mexicano de 2018, la inconformidad del “piso parejo” diseñado por el INE, la próxima elección del rectorado en la UV, el caso Odebrecht-Lozoya, la organización del Frente Amplio, son solo algunos de los acontecimientos que revisten mayor importancia de la referida “huelga”, cuyos motivos como la “cacería de brujas” restan seriedad a esa mala comedia.