Por donde quiera se le vea, el adelanto de César Camacho, líder de la bancada priista en la Cámara de diputados del Congreso de la Unión, al asegurar que está mal formulada la solicitud de desafuero contra Alberto Silva presentada por la Fiscalía veracruzana, expresa compromisos inconfesables. No corresponde a César Camacho dictaminar sobre el desafuero pues existe una Comisión Legislativa con esa atribución. Más aún, Camacho interfiere irresponsablemente porque introduce la sospecha sobre el tema; porque si efectivamente la solicitud de la Fiscalía adoleciera de inconsistencias y la Comisión así lo determinara, quedará el recelo de un interesado propósito de proteger a Silva Ramos, todo por aquello de los supuestos apoyos de Duarte hacia el PRI cuando precisamente Camacho era su presidente nacional.