Para quienes abriguen esperanzas de una absolución de sus corruptelas porque el tiempo transcurra y siguen en libertad, e imaginan que por un relevo gubernamental sus culpas pasarán inadvertidas, sería conveniente recordarles que en Tabasco aún después de cinco años de concluido el gobierno de Andrés Garnier siguen las investigaciones para que no quede impune “el megasaqueo” que sufrió ese estado durante el gobierno del ex gobernador ya encarcelado. Sin duda, así ocurrirá en Veracruz con el caso Duarte de Ochoa, porque si los delincuentes de cuello blanco, diputados unos, otros en la penumbra supuestamente inadvertida, suponen que con el cambio de gobierno el próximo año terminarán las pesquisas, están equivocados, ese expediente estará en la agenda de los candidatos al gobierno porque así lo exige la sociedad veracruzana y la ciudadanía quiere justicia contra quienes saquearon a Veracruz.