Rúbrica
Por Aurelio Contreras Moreno
29 de agosto de 2017

Mientras varios de los ex funcionarios de la pasada administración estatal en Veracruz están en la cárcel, tramitan amparos o andan decididamente de “pelada” para evitar ir tras las rejas, quienes parecen ni siquiera inmutarse son los familiares de la ex presidenta del DIF, Karime Macías Tubilla.

Es el caso de las otrora poderosas Córsica Ramírez Tubilla y Brenda Tubilla Muñoz, primas de la esposa del ex gobernador preso Javier Duarte de Ochoa. Ambas concentraron para sí un gran poder durante el sexenio de su pariente político, gracias a que el ex mandatario dejaba a Karime Macías hacer y deshacer a su antojo, y a su vez, ellas se encargaban de operar jugosos negocios desde los cargos creados a su medida, que ocuparon en esa administración.

El 23 de octubre 2016, en este mismo espacio se publicó cómo Brenda Tubilla se apoderó de todos los festivales que se celebraron en el estado de Veracruz durante los primeros cinco años del gobierno de Duarte de Ochoa. Desde la Cumbre Tajín hasta las fiestas de la Virgen de La Candelaria en Tlacotalpan, el Carnaval de Veracruz, el Festival de la Salsa de Boca del Río, palenques en ferias de pueblo, informes de gobierno y lo que estuviera al alcance y le representara ganancias, era controlado y usufructuado por la prima consentida de Karime Macías, que sólo a ella le rendía cuentas. Ni siquiera Javier Duarte se metía en “sus asuntos”.

Para la operación artística y organización de los festivales del duartismo, Brenda Tubilla creó la productora artística Happy Ending Entertainment, en sociedad con un amigo suyo, Carlos Martínez Vidaurri, siendo la Cumbre Tajín su evento principal, en el que se gastaron millonarios recursos provenientes del erario y que les reportaron ganancias también millonarias, que obviamente fueron a parar a sus bolsillos. Además, para realizar su “actividad”, la dupla disponía de las aeronaves oficiales propiedad del estado como si fueran suyas.

Pero por información recabada por quien esto escribe, Happy Ending Entertainment no fue la única empresa a través de la cual Brenda Tubilla y su socio hicieron negocios desde el gobierno de Veracruz. Al menos otras cinco empresas en las que ella o Carlos Martínez Vidaurri aparecían como apoderados legales o asociados recibieron contratos del gobierno que encabezaba Javier Duarte de Ochoa.

Una de estas empresas es Long Play Entertainment, que el 19 de mayo de 2014 fue contratada por el gobierno veracruzano para brindar “Servicios Profesionales de organización, logística y operación en las instalaciones deportivas de las
26 sedes y subsedes de los XXII Juegos Centroamericanos y del Caribe Veracruz 2014”.

Por sus “servicios” en los Centroamericanos -que incluían seguridad, limpieza, recepción de boletos y acomodo del público asistente, invitados y medios de comunicación-, Long Play Entertainment cobró, “nada más”, 103 millones 650 mil 60 pesos, según consta en el contrato signado por el Comité Organizador del certamen con la empresa, del cual este reportero cuenta con una copia.

Long Play Entertainment fue constituida como Sociedad Anónima Promotora de Inversión de Capital Variable el 31 de octubre de 2012, año y medio antes de “ganar” ese millonario contrato, y quien aparece como principal accionista, administrador único y director general es Carlos Martínez Vidaurri, tal como aparece en el acta constitutiva, de la cual dio fe el notario público Carlos Alejandro Durán Loera. Este reportero también cuenta con una copia del documento.

Tras su salida de Veracruz en 2016 –cuando ya no había más dinero que llevarse- Brenda Tubilla y Carlos Martínez Vidaurri regresaron a la farándula en la Ciudad de México y compraron los derechos del musical de Broadway “Rent”, que se presentó por una corta temporada en el país ya que, ante el escándalo por los señalamientos de corrupción en contra suya y de sus parientes caídos en desgracia, la “prima favorita” se retiró de la producción de la obra y dejó de inyectarle recursos.

Sin embargo, no se sabe que exista acción legal alguna en contra de Brenda Tubilla, a quien sin mucho problema se le puede ver, muy quitada de la pena, cenando en las taquerías “chic” de La Condesa, en la Ciudad de México.

Y como ella, todos los parientes de Karime Macías que se hicieron ricos a costa del dinero de los veracruzanos. ¿También se habrán “puesto a mano”, como otros duartistas?

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