Dispuesto a incrementar su patrimonio todo lo que pueda, y no contento con haber gestionado la aprobación de un lesivo gasoducto que pondrá en riesgo a la población que gobierna, ahora el alcalde Américo Zúñiga Martínez está cerrando una operación comercial transcuatrianual que le dejará muchos millones de pesos.

Sin atender a la lógica de que no debe rebasar con compromisos económicos el límite del régimen que le toca presidir, intenta seguir beneficiándose al extender la concesión del relleno sanitario de El Tronconal a una empresa que no ha dado los resultados ambientales y económicos deseados.

En principio, debe ser investigado ese hecho de que la concesionaria duplicó lo que cobra por recoger los desechos de los xalapeños. ¿A dónde va ese dinero? ¿Por qué se admitió pagarle nada menos que un 100% más de lo originalmente contratado?

Américo pasará a la historia como uno de los alcaldes con mayor récord de saqueo a los recursos públicos que haya tenido Xalapa.