Hay una verdadera impostura del Gobierno del Estado en el manejo de los asuntos financieros. La opacidad duartista sigue, la deshonestidad se vuelve a manifestar, pero la diferencia es que mediante un discurso de tono combativo se pretende ocultar la realidad de un avance que es nulo y al contrario, en vez de mejorar la situación económica de los veracruzanos, la empeorará.

Si no lo ha leído, le invitamos a que se imponga del artículo “Desastre financiero de Veracruz, ¿salto o gran asalto?”, del analista Rafael Arias Hernández, visible en:

http://sociedadtrespuntocero.com/2017/07/desastre-financiero-de-veracruz-salto-o-gran-asalto/

Ahí, Rafa informa que Veracruz tuvo un decrecimiento económico de -1.5% de enero a marzo, pero no se hace nada para revertirlo; que la forma para plantear la reestructuración de la deuda es inconsistente, que no hay transparencia, acceso a la información ni  rendición de cuentas; que no se conoce el tamaño de la deuda pública, no se conocen las obligaciones mercantiles, laborales e institucionales, sólo se reconoce la deuda bancaria y de valores, pero se evade precisar capital, plazo, intereses y costo de servicios complementarios, y que nadie explica qué se hará con cada crédito contraído en diferentes condiciones y qué nuevas obligaciones financieras se intentará contraer, etcétera.

Como quien dice, finalmente lo que estamos viviendo es un duartismo financiero remasterizado.

Y lo que falta.